El MPV I (LV) en la fase `1996-1999` representa el final de la primera generación, justo antes de que Mazda lanzara el MPV completamente nuevo en `1999`. La historia oficial de la marca indica que la actualización de `1996` añadió un `2.5` V6 DOHC, un `2.0` gasolina DOHC y un `2.0` turbodiésel con intercooler. Para un propietario actual de Mazda MPV, eso significa un monovolumen grande con técnica todavía bastante comprensible, pero con varias combinaciones mecánicas que obligan a un mantenimiento bien documentado. Su punto fuerte sigue siendo el uso familiar y una base robusta. Su punto delicado ya no es la complejidad, sino la edad: refrigeración, arranque, frenos, eje delantero y estado real de la transmisión pesan más que cualquier equipamiento.