El Demio DW se posicionó a finales de los `90` como un coche pequeño, alto y práctico, y siguió vivo hasta los primeros años `2000`. Las fichas técnicas citan según fase motores gasolina `1.3` y `1.5`, además de una caja automática simple en algunos mercados. Para un propietario actual, ahí está justamente su atractivo: poca complejidad, tamaño contenido y una base todavía fácil de leer. Dentro de la familia Mazda Demio, el DW interesa cuando no se ha tratado como un utilitario viejo sin valor. Muchos han pasado su vida entre ciudad, trayectos cortos, bordillos y mantenimiento mínimo. Por eso, un buen Demio no impresiona por sofisticación, sino porque sigue sintiéndose mecánicamente honesto y coherente.