La primera GranCabrio lleva la idea del GranTurismo a un descapotable grande de cuatro plazas con V8 `4,7 litros` y caja automática `6 marchas`. La documentación comercial de Maserati sitúa precisamente ahí su identidad: turismo abierto, sonido V8 y prestaciones reales de GT. Para un propietario actual, esa combinación marca el mantenimiento. La GranCabrio no es solo un coche de imagen para días soleados, sino una Maserati pesada, potente y técnicamente seria, donde motor, caja, frenos, suspensión y techo deben mantenerse como un conjunto. Dentro de la familia GranCabrio, esta primera fase solo resulta coherente si la parte descapotable no se separa nunca del esfuerzo mecánico real del coche.