El Lancia Lybra tipo `839` apareció en `1999` para sustituir al Dedra y se mantuvo hasta `2005` como la última berlina media real de la marca. Se vendió como sedán y SW, con una base cercana al Alfa Romeo 156 pero una puesta a punto claramente más cómoda. Frente a Audi A4, Volkswagen Bora, Skoda Octavia o al propio Alfa 156, el Lybra ofrecía menos imagen deportiva y más silencio, equipamiento y ambiente Lancia. Para un propietario actual, esa personalidad solo compensa si el coche se mantiene como un conjunto: un Lybra necesita tren delantero firme, habitáculo seco, electrónica estable y un historial mecánico coherente. Alcantara, navegación, asientos eléctricos, equipo de audio y mandos de confort envejecen bien si humedad, batería, masas y conectores se revisan.