El Gallardo LP 560-4 llegó en `2008` como la gran actualización del Lamborghini Gallardo. Seguía siendo más utilizable que un V12 de la marca, pero cambió de forma clara motor, electrónica y comportamiento. Frente a Ferrari F430, luego 458 Italia, y Audi R8 V10, apostaba por la tracción total y mucha eficacia. Para un propietario, eso no significa mantenimiento relajado: embrague, E-gear, refrigeración, neumáticos, frenos y memoria de fallos deben leerse juntos, porque muchos coches combinan ciudad, trayectos cortos y conducción rápida de fin de semana.