Presentado en 2018, el Jaguar I-Pace abrio para la marca una etapa de SUV electrico premium que exige una rutina de mantenimiento distinta a la de un Jaguar termico. Para un propietario, la clave de esta generacion no esta solo en las prestaciones o en el diseno, sino en el seguimiento del software, la disciplina de carga y la comprobacion por VIN de las campanas abiertas. La actualizacion de 2020 anadio Pivi Pro y una recarga domestica trifasica mas favorable para el uso diario, de modo que esta primera fase queda bien separada del restyling 2023. En la practica, un I-Pace bien llevado no depende solo de kilometros moderados: depende de que el historial recoja actualizaciones, comprobaciones de red y habitos de carga coherentes. Eso es lo que realmente reduce sustos y gasto diferido en esta generacion.