El QX80 toma desde 2014 el relevo conceptual del QX56 bajo el nuevo lenguaje de Infiniti. Sigue siendo un SUV full-size de tres filas, gran presencia y enfoque claramente americano, pensado para viajes largos y familia más que para un uso urbano elegante. Esta página agrupa además la primera fase y el alias del restyling 2017-2024, así que el mercado de ocasión obliga a cerrar por VIN qué versión exacta hay delante. Frente al QX80 II, aquí sigue mandando el atractivo del gran V8 tradicional.
El manual oficial 2017 deja muy claras las referencias de mantenimiento: motor VK56VD, aceite 0W-20, ATF Nissan Matic S y sistema All-Mode 4WD. Esa es la forma correcta de leer este coche. Un SUV tan grande no debería comprarse por apariencia o por un relato genérico de mantenimiento, sino por facturas claras sobre fluidos, transmisión y configuración real. La agrupación de fases dentro de la misma ruta pública hace todavía más importante esa disciplina documental.
El punto documentado más claro afecta a ciertos 2019. La campaña 19V-654 trata un fallo por el que la imagen de la cámara trasera podía no mostrarse al engranar la marcha atrás. En un vehículo de este tamaño, es un asunto serio. Un QX80 I interesante debe reunir tres cosas: campaña cerrada si aplica, historial legible con 0W-20 y Nissan Matic S, y fase exacta bien fijada. Solo entonces el V8 y el formato full-size pasan de ser tentación a convertirse en una compra sólida.