El QX56 restyling representa la parte final de la primera etapa del modelo antes de desembocar en el QX80 I. Sigue siendo un SUV americano de verdad, con tres filas, ocho plazas y una lógica mucho más cercana a un full-size familiar que a un SUV premium europeo medio. En ocasión, eso obliga a separarlo bien del QX56 2004-2007. Las fotos pueden mezclar fases con demasiada facilidad, y en esta generación tardía pesan más el año exacto, el VIN y la situación de campañas abiertas que una simple buena presencia estética.
La base sigue siendo la del gran QX56 con V8 5.6 y caja automática, en versiones 2WD o 4WD según configuración. Infiniti mantiene para el año modelo 2010 manual y guía de mantenimiento específicos en su portal oficial, detalle importante porque recuerda que este SUV no debe comprarse con una lectura superficial tipo “es un V8 grande y ya está”. Al contrario: esta fase final pide expediente claro, año modelo bien cerrado y configuración real correctamente identificada. Sin esa disciplina, el comprador corre el riesgo de pagar por un gran SUV atractivo pero mal descrito.
Los puntos documentados más serios son dos. La campaña 10V-349 afectó a ciertos 2008 por un revestimiento del pilar A que podía interferir en el despliegue del airbag de cortina lateral, y la campaña 10V-208 afectó a ciertos 2010 por un problema en una bieleta inferior de la suspensión delantera. Por eso esta ficha no se resuelve con consejos genéricos sobre SUV V8: aquí hay que cerrar la ventana de producción correcta y exigir prueba de campaña cuando corresponda. Un QX56 bonito en fotos puede seguir siendo una mala compra si año, VIN y recalls no encajan con claridad.