Lanzado en 2020, el Creta II cambia claramente de tono: estilo más demostrativo, equipamiento más rico y presentación más valorizante. Frente a un Renault Captur, quiere parecerse más a un SUV de segmento superior que a una simple herramienta familiar. En ocasión, ese posicionamiento le da un atractivo real, pero también obliga a distinguir muy pronto la versión fácil de vivir de la que puede volverse costosa si el seguimiento ha sido mediocre. Quien mire también un Hyundai Creta de primera generación o un Hyundai Creta I verá hasta qué punto esta fase es más exigente con el mantenimiento.