El 12Cilindri Spider traslada la misma receta del V12 a un auténtico descapotable de gran turismo. Frente a un Aston Martin DB12 Volante, el Ferrari apuesta menos por la suavidad y más por la sensación mecánica, con un techo duro retráctil (RHT) que cambia profundamente la forma de inspeccionar el coche antes de la compra.
El V12, el DCT y los frenos de carbono siguen siendo fundamentales, pero el Spider añade sus propios temas: estanqueidad, alineación del techo, turbulencias en el habitáculo y la rigidez percibida en carreteras bacheadas. Muchas unidades tendrán un bajo kilometraje, estarán repletas de opciones y solo se habrán utilizado con buen tiempo, lo que favorece a los coches de exposición, más seductores a la vista que en una prueba seria.