Anticipado para 2025, la segunda iteración del C5 Aircross aparca las antiguas arquitecturas para sentarse sobre la imponente plataforma STLA Medium del imperio Stellantis (un chasis que estrena su hermano de sangre, el Peugeot e-3008). Semejante salto tecnológico democratiza por completo su electrificación pesada, permitiéndole acoger enormes packs de baterías para homologar autonomías reales que superan con holgura los 500 km WLTP.
Da un sonoro portazo a la aciaga era de los antiguos motores PureTech de distribución ahogada en aceite. Ahora, la oferta térmica descansa en mecánicas micro-híbridas (MHEV de 48V) totalmente rediseñadas con distribución por cadena metálica, mientras que el protagonismo recae en las colosales variantes eléctricas puras E-C5.