Presentado en 2014, el Citroën C1 II renueva los votos de su fructífera alianza con el Peugeot 108 y el Toyota Aygo. Su estética pega un salto y adopta líneas mucho más redondas y expresivas, destacando sus atrevidas ópticas divididas en dos niveles, sello de identidad del diseño Citroën contemporáneo. Además, se atreve con una sugerente versión 'Airscape', dotada de un techo de lona practicable inmenso.
El abanico de motores sigue apostando a caballo ganador: se mantiene el irrompible 1.0 VTi (de Toyota) subido a 72 CV y con su eterna distribución por cadena. Para quienes busquen salir del entorno urbano, se incorporó temporalmente el 1.2 PureTech de 82 CV (desarrollo 100% de PSA), con más empuje pero asociado a la polémica correa de distribución bañada en aceite. Pudo combinarse con caja manual o la robotizada ETG.