El F96 lleva la lógica del X6 M aún más lejos: más de 600 CV, una eficiencia enorme y un coche capaz de dar una engañosa impresión de facilidad. En el mercado de ocasión, este es un peligro clásico. Un F96 puede parecer impecable visualmente aunque ya haya mermado frenos, neumáticos, geometría y reservas térmicas por un uso muy intenso.
El S63B44B, la caja, el M xDrive y el chasis deben leerse como un conjunto. La refrigeración, el historial de cambios de aceite, el comportamiento en caliente, el desgaste de los frenos y de los neumáticos cuentan más que solo el kilometraje. Un buen coche debe sentirse increíblemente nítido para este nivel de potencia. Si parece pesado, caliente o confuso al frenar, hay que huir.