Restilizado en `2024`, el `RSQ8` no cambia de filosofía, pero empuja todavía más la fórmula con una presentación revisada, una calibración afinada y hasta `640 CV` en `Performance`. Frente a un BMW X6 M Competition, sigue siendo más una enorme GT rapidísima que un SUV en sentido clásico. Como todavía es muy reciente, la lectura en ocasión debe centrarse sobre todo en el historial de red, el seguimiento de software y el estado del chasis.
Sigue combinando el `4.0 TFSI V8` mild-hybrid, la `tiptronic` de `8 marchas`, el quattro y las redes `12 V` y `48 V`, con todavía más importancia para actualizaciones, calibraciones `ADAS`, iluminación y coherencia de las funciones de a bordo. Las versiones `Performance` y las unidades muy equipadas añaden aún más presión sobre frenos, neumáticos, suspensión y refrigeración. Aunque sea joven, un `RSQ8` restyling no perdona una batería floja, un historial de software difuso o unos rodantes ya marcados.
Antes de comprar hay que leer arranque en frío, suavidad de la caja, estabilidad del `48 V`, ausencia de avisos en cuadro, calidad de frenada y estabilidad en línea recta. Un coche de prensa, de demostración o reprogramado demasiado pronto debe mirarse con distancia. En esta fase pesan tanto la garantía, las campañas realizadas y las facturas de red como el estado mecánico puro.