Lanzado en `2019`, el `RSQ8 4M` lleva la base del `Q8` a una interpretación mucho más radical: `V8` biturbo, rodantes enormes, presentación muy teatral y ritmo de super-SUV. Frente a un BMW X6 M, juega menos la ruptura y más la gran GT muy rápida, pero con el mismo potencial de facturas pesadas. En ocasión no debe leerse nunca como un simple `Q8` muy motorizado.
Esta primera fase gira alrededor del `4.0 TFSI` `DHU`, de la `tiptronic` de `8 marchas`, del quattro y de la red mild-hybrid `48 V`. Las unidades bien configuradas añaden suspensión neumática, dirección a las cuatro ruedas, frenos enormes y a veces carbocerámicos, lo que eleva todavía más la exigencia sobre mantenimiento y consumibles. La calidad real de un `RSQ8` se ve en la termia del `V8`, la regularidad de los arranques, la limpieza de las redes `12 V` y `48 V`, y el estado de frenos, neumáticos y trenes rodantes.