Lanzado en `1999`, el `RS4 B5` es el primer auténtico `RS4` y fija desde el inicio la fórmula del familiar Audi de altísimas prestaciones. Frente a un BMW M3 más radical o a un Mercedes Clase C más musculoso en versión `AMG`, juega la carta del gran par, la tracción `quattro` permanente y una versatilidad excepcional para su época. Hoy es un youngtimer muy deseable, pero no tolera ni la aproximación ni el mantenimiento barato.
La base conocida es el `2.7 V6 biturbo` del `S4 B5`, profundamente revisado con culatas, admisión, refrigeración y turbos específicos para alcanzar `380 CV`, siempre con caja manual de `6 velocidades`. El motor empuja con fuerza desde medio régimen y la transmisión aguanta bien si el seguimiento ha sido coherente. En un coche de esta edad, sin embargo, el valor depende sobre todo de la calidad de las puestas al día ya realizadas: distribución, circuito de depresión, sensores, refrigeración, trenes rodantes e historial de lubricación.