Desde `2025`, el e-tron GT restyling empuja más lejos la idea de gran berlina eléctrica compartida con el Porsche Taycan, pero con una lectura más GT y menos demostrativa. La novedad real no está solo en el diseño retocado: Audi también ha revisado batería, regeneración y la propia gama, con un nuevo `e-tron GT quattro` de acceso y un `S e-tron GT` que toma el relevo del anterior alto de gama no RS. En seminuevo reciente, el tema no es un desgaste fuerte, sino la calidad de puesta a punto y de seguimiento.
La familia se apoya en una batería de `105 kWh` brutos y `97 kWh` netos, arquitectura `800 V` y carga rápida de hasta `320 kW`, con recuperación que puede llegar a `400 kW`. En el uso real el asunto se vuelve muy concreto: el preacondicionamiento tiene que funcionar, la velocidad de carga debe ser estable, la termogestión debe mantenerse coherente y la batería `12 V` no puede perturbar ni la red de a bordo ni las funciones de carga. En coches tan recientes, un simple desfase de software o calibración se nota enseguida.
La verdadera selección se hace en los detalles de seguimiento: actualizaciones de unidades de control, coherencia del circuito de refrigeración, comportamiento del chasis en un coche muy pesado y muy rápido, estado de frenos, neumáticos y bajos, y ausencia de ruidos de reductor o transmisión trasera. Un buen e-tron GT restyling debe cargar fuerte sin fluctuaciones absurdas, recuperar bien, rodar totalmente recto y presentar un historial cristalino de software, batería, 12 V y controles de trenes.