La Giulietta devuelve a Alfa Romeo al partido de las compactas con un coche que todavía se atreve a tener estilo y un verdadero carácter de chasis. Frente a rivales más consensuadas, apuesta menos por el promedio y más por el agrado y el deseo. Suele ser una buena ocasión, a condición de no confundir línea favorecedora con mantenimiento realmente seguido. En el mercado español, esa diferencia se paga pronto.
La fase `2010`-`2016` es amplia en mecánica. Se encuentran los `1.4` y `1.4 MultiAir` `940A2000` y `940B7000`, agradables pero no equivalentes. El `1.750 TB` `940A1000` de la Quadrifoglio Verde cambia de tono. En diésel, los `1.6 JTDM` `940A3000` y `2.0 JTDM` `940A5000` o `940A4000` son muy coherentes para rodar, pero piden seguimiento serio de admisión y depuración. La caja `TCT` puede interesar si está bien actualizada y no ha vivido solo en el tráfico. La familia Giulietta se decide por dossier y prueba, no por cosmética.