La tercera generacion hace del TL una berlina mas deportiva y segura de si, siempre alrededor de un V6 y con versiones mas interesantes para quien quiere algo mas que confort. Se siente mas moderna y directa que los TL anteriores, pero se sigue comprando sobre los mismos fundamentos: caja sana, correa hecha y un tren delantero convincente.
Un buen TL III debe sentirse vivo pero suave, sin durezas mecanicas serias ni direccion vaga. Los coches que decepcionan suelen ser los que arrastran fluidos viejos, distribucion atrasada o suspension descuidada bajo una apariencia todavia presentable.
En las unidades 2004-2005 hay que comprobar especialmente la caja automática; en el Type-S, también los sincronizadores si equipa cambio manual. La correa y la bomba de agua deben figurar en el historial, igual que el cuidado de la dirección asistida, la suspensión delantera y los frenos.