El restyling de 2016 cambio mucho mas que el frontal. Acura abandono las combinaciones menos convincentes y dejo al ILX con el 2.4 i-VTEC de 201 CV y la caja de doble embrague de 8 marchas, una combinacion mucho mas coherente que la de los primeros años.
Por eso el historial de mantenimiento importa aun mas. Un ILX sano debe acelerar limpio, pasar marchas sin dudar y filtrar bien el asfalto roto. Los coches urbanos descuidados muestran antes soportes cansados, frenos delanteros gastados y silentblocks marcados.