Lanzado en 2012, el Abarth 595 de tercera generación reinterpreta el icono de los años sesenta sobre la plataforma del Fiat 500. El 1.4 T-Jet de `135 CV`, y hasta `160 CV` en versión Competizione, aporta un carácter muy marcado en un formato urbano diminuto que no pasa desapercibido.
La gama se ofrece en carrocería cerrada y en 595C cabrio con capota de lona plegable. El Record Monza de cuatro salidas es uno de sus sellos, igual que el diferencial electrónico que cambia de verdad la motricidad en las versiones mejor equipadas.
El 1.4 T-Jet es robusto, pero pide cambios de aceite cortos, del orden de `10.000 km`, y lubricante de calidad. Los actuadores del turbo merecen inspección con kilometraje creciente y las pastillas deportivas se gastan antes que en un utilitario corriente.