El `Toyota Belta 2021-presente` ya no es la berlina XP90: es un Suzuki Ciaz rebautizado para ciertos mercados africanos y de Oriente Medio, con motor gasolina `1.5 K15B` de cadena, caja manual o automática de `4` marchas según versión. Para el mantenimiento del Toyota Belta, conviene pensar como en un Ciaz: aceite regular, nivel estable, refrigeración limpia, bujías, bobinas, mariposa, inyectores, correa auxiliar y ausencia de picado o ralentí inestable. El K15B es sencillo y sobrio, pero tolera mal intervalos largos de aceite y filtros de baja calidad en uso cálido o polvoriento. La automática debe conservar ATF limpio, cambios suaves en caliente y kickdown sin retraso excesivo. En cada revisión grande hay que controlar soportes de motor, silentblocks, rótulas, amortiguadores, frenos traseros, neumáticos, alineación, climatización, cableados y óxido bajo; en mercados cálidos, radiador, ventilador, manguitos y tapón del vaso merecen seguimiento estrecho.