El `Tata Tigor facelift 2020` deja atrás el diésel y se centra en el `1.2 Revotron` BS6 de `86 CV`, con caja manual o AMT, además del iCNG y del Tigor EV Ziptron con batería de `26 kWh`. Para el mantenimiento del Tata Tigor, el térmico sigue siendo sencillo: aceite y filtro cada `15 000 km` o `12 meses`, bujías, filtro de aire, batería de `12 V`, soportes de motor, frenos, neumáticos y diagnóstico en cada revisión. La AMT debe probarse caliente en ciudad, porque lentitud, tirones, rechazo de primera o marcha atrás pueden venir de calibración, batería o embrague. En iCNG hay que revisar estanqueidad de gas, inyectores, bujías y juego de válvulas. El Tigor EV añade vigilancia de alta tensión: batería IP67, electrónica de potencia refrigerada por líquido, neumáticos de baja resistencia `175/65 R14`, carga CCS2, refrigeración, autonomía real y actualizaciones. Cualquier alerta HV, caída rápida de autonomía, carga rápida inestable o ruido de tren rodante exige diagnóstico de taller.