El Mini Countryman R60, lanzado en `2010`, es el primer Mini pensado como crossover familiar real: cuatro puertas, postura más alta, maletero más útil y tracción ALL4 disponible. Va dirigido al propietario al que una Mini Hatch se le queda corta, pero que no quiere pasar a un Nissan Juke, un Volkswagen Tiguan compacto o un BMW X1 más convencional. Esa polivalencia tiene un coste de mantenimiento claro: el R60 pesa más que los Mini R56/R55 de los que toma parte de la técnica, y ese peso exige más a embrague, cajas, trenes, neumáticos, frenos y refrigeración. Para conservar un Countryman agradable, hay que mirar más allá del estilo: ruido de cadena en frío, nivel de aceite, dirección asistida, transmisión ALL4 y fugas deben revisarse con regularidad.