El Mini Clubman R55 sigue siendo uno de los formatos más particulares de la generación Mini moderna: un pequeño familiar con doble puerta trasera, Clubdoor asimétrica en el lado del pasajero y mucha más personalidad que lógica pura. En su fase `2010-2014`, interesa al propietario que quiere conservar el encanto Mini con algo más de maletero, frente a Volkswagen Golf Variant, Renault Mégane Sport Tourer o Peugeot 308 SW mucho más racionales. Esa originalidad exige más mantenimiento que un familiar compacto normal. Puertas traseras, Clubdoor, juntas, maletero y techo panorámico opcional deben tratarse como puntos de mantenimiento, porque las fuentes documentan fallos de cierre, filtraciones y mecanismos caprichosos. Un Clubman sano debe permanecer seco, cerrar con precisión y circular sin avisos fantasmas de puerta.