El Sprinter W907/W910, lanzado en `2018`, modernizó el furgón Mercedes con propulsión trasera o tracción delantera según versión, asistentes de conducción y diésel de cuatro cilindros OM651 u OM654 según mercado y año. En formato compacto suele trabajar en ciudad, con muchas paradas, carga variable y arranques en frío. Para el propietario de un Mercedes-Benz Sprinter, el mantenimiento debe unir aceite con homologación Mercedes, filtro de combustible, inyección, posible `9G-TRONIC`, grupo trasero, neumáticos y anticontaminación. El uso urbano ensucia EGR, FAP y SCR/AdBlue si se cortan regeneraciones; un AdBlue viejo o contaminado también puede provocar cuenta atrás y modo degradado. El chasis exige revisar brazos, amortiguadores, geometría, frenos y puerta corredera, sobre todo con carga. Humo al arrancar, fuga en common rail, vibración de transmisión o aviso anticontaminación deben diagnosticarse pronto, antes de dejar parada una ruta.