Con el facelift `2012`, el GLK X204 entra en su fase más madura antes de la llegada del GLC. Mercedes actualiza diseño y equipamiento y mantiene, según mercado, diésel BlueTEC `4MATIC` y V6 gasolina en una forma tardía normalmente mejor resuelta. Para un propietario actual de Mercedes-Benz GLK, esta etapa resulta atractiva porque suele dar la impresión más completa del GLK. Técnicamente, sin embargo, sigue siendo un SUV compacto premium pesado, normalmente automático, con los mismos costes sensibles: caja, `4MATIC`, suspensión, frenos, temperatura y en el diésel la depuración de gases. Un GLK facelift bien mantenido puede seguir siendo muy coherente. Uno con historial flojo se encarece deprisa.