Lanzado en 1997, el Kia Sportage de primera generación (código K00) se diferenció de competidores como el Toyota RAV4 al emplear una arquitectura clásica de todoterreno con chasis independiente de largueros y tracción 4x4 conectable con reductora. Las opciones mecánicas, derivadas de diseños Mazda, abarcan el motor de gasolina 2.0 16V FE-DOHC de 128 CV y el turbodiésel 2.0 TD RF de 83 CV. Ambas mecánicas se combinan con una caja de cambios manual de 5 velocidades y cubos de rueda libre de accionamiento neumático en el eje delantero.
A diferencia de las generaciones posteriores, los dos motores 2.0L (gasolina FE y diésel RF) utilizan correa de distribución, cuyo reemplazo es obligatorio cada 60.000 km o 4 años junto a la bomba de agua y tensores. Debido a la sensibilidad térmica del motor 2.0 TD, limpiar el radiador de refrigeración y cambiar el líquido refrigerante cada 30.000 km o 2 años evita sobrecalentamientos y averías en la junta de culata.