Introducido en 1996 como variante familiar del XJ, el Cherokee de 5 puertas es la versión más vendida en Europa: su carrocería de portón trasero y su habitáculo generoso lo posicionan frente al Land Rover Freelander y al Toyota RAV4, pero con la ventaja técnica de ejes rígidos y un 4x4 auténtico. Sobre la misma plataforma autoportante que el de 3 puertas, conserva la misma mecánica: el 4.0L inline-6 HO (179 CV) en gasolina y el 2.5 TD VM Motori (115 CV) en diésel para los mercados europeos, combinados con la caja automática AW4 o la manual AX15.
El 4.0L inline-6 HO sigue siendo la motorización de referencia absoluta: inyección simple, robustez documentada a lo largo de cientos de miles de kilómetros, par generoso desde bajas revoluciones. La bomba de agua es su único punto débil estructural y debe sustituirse preventivamente hacia los `100.000 km`. El 2.5 TD VM Motori es aceptable pero presenta riesgo de junta de culata a alto kilometraje si el uso en autopista a alta velocidad o en rampas prolongadas ha sido frecuente. El 2.5L gasolina 4 cilindros sigue siendo la motorización a evitar. La caja automática AW4 es muy fiable pero necesita igualmente un cambio de aceite a `60.000-80.000 km`.
El principal defecto compartido con el de 3 puertas es la oxidación: en los mercados europeos y especialmente en los ejemplares que han practicado el todoterreno, los bajos, los largueros y los pasos de rueda pueden estar gravemente atacados — inspección en elevador imprescindible antes de la compra. Las ballestas traseras se vencen a alto kilometraje y generan crujidos. En las versiones con diferencial trasero Trac-Lok, la fricción envejece y provoca tirones en curvas cerradas, fáciles de corregir. El filtro de aceite del 4.0L puede sudar en los ejemplares de alto kilometraje sin mantenimiento regular. Un historial completo de facturas es el criterio determinante entre un XJ bien cuidado y un ejemplar simplemente presentable.