El Cherokee XJ de tres puertas entre 1995 y 2001 sigue siendo un 4x4 compacto muy particular, con carroceria autoportante, batalla corta y una concepcion claramente utilitaria. Para un propietario actual, el valor de esta generacion no esta en vender una imagen de clasico facil, sino en una mecanica que todavia se deja leer si el historial es serio. Una unidad sana se detecta pronto: la corrosion esta contenida, los fluidos se cambiaron con constancia, la transmision no protesta en frio y la documentacion encaja con el uso real. Eso es precisamente lo que hace atractivo a este XJ dentro de la familia Cherokee. Se sabe donde mirar y que operaciones condicionan de verdad la vida util. Un XJ todavia puede servir bien si el mantenimiento es preventivo y no simplemente reactivo.