Con el restyling Prime, Hyundai corrige sobre todo el punto débil visual del primer Atos. La receta sigue siendo la de una microcitadina alta y práctica, pero con un frontal y una presentación más valorizantes. Eso no la convierte en un utilitario de verdad frente a un Renault Clio, pero sí la hace más fácil de vivir y más aceptable para quien busca un vehículo urbano muy pequeño capaz de llevar a cuatro personas sin drama. Quien compare con un Hyundai i10 o un Hyundai Accent posteriores verá la misma lógica: primero el estado, después la ficha.