El Seville V es la última interpretación de este gran Cadillac de tracción delantera con un carácter más firme que la media de la marca. Más refinado en presentación, más serio en comportamiento y siempre centrado en el confort silencioso, aspiraba a mantenerse creíble frente a un Mercedes Clase S sin renunciar a la tradición americana del gran V8 y el equipamiento generoso. Hoy se lee como un gran turismo de conocedor, menos espectacular que un Escalade pero no menos caro cuando ha sido descuidado.