El BLS Wagon es todavía más marginal que la berlina, y justo ahí está hoy su interés. Mantiene la arquitectura Saab, la seriedad escandinava del conjunto y una presentación Cadillac bastante discreta para su época. En uso, puede atraer a quien busca un familiar compacto con algo distinto, en un registro cercano al de un Audi A4 Avant sin copiar su imagen al detalle.
Como en la berlina, todo gira alrededor del motor. Los diésel 1.9 exigen una gestión impecable de la depuración, mientras que el V6 2.8 turbo resulta más apetecible pero también más exigente de mantener bien. El Wagon añade además sus propios temas de familiar: portón, desagües y suspensión trasera deben observarse con atención en un coche que a menudo ha viajado cargado.