El X7 G07 introduce a BMW en la lógica del gran SUV de lujo de siete plazas. En ocasión, esto se traduce en una regla básica: no se compra por el tamaño, el interior o la insignia. Un X7 acumula peso, electrónica, suspensión, ruedas enormes, frenos caros y repuestos de alto valor. Por tanto, un buen ejemplar debe convencer primero por su coherencia técnica global.
Los seis cilindros B57 y B58 suelen ofrecer las versiones más recomendables, pero en un G07 con el motor nunca es suficiente. Suspensión neumática, ZF 8HP, xDrive, batería de 12 V, ADAS, estado de neumáticos y frenos deben evaluarse en conjunto. Los M50i y las versiones más potentes cambian de escala presupuestaria por completo. Un buen coche debe ser muy sereno, sentirse pesado pero con aplomo, y funcionar de forma totalmente regular.