El Audi PB18 e-tron fue una vision de superdeportivo electrico mucho mas radical que la de un simple gran turismo de altas prestaciones. Su posicion de conduccion central desplazable, la carroceria muy baja y una arquitectura centrada en rendimiento puro mostraban un coche pensado casi como un prototipo de Le Mans trasladado al futuro de la carretera. Esa radicalidad es precisamente su principal seña de identidad.
En el imaginario de la marca, el PB18 puede verse como una reinterpretacion electrica y extrema de la Audi R8, pero llevada a un terreno mucho menos utilizable y mucho mas experimental. Frente a otros electricos de Audi, era un manifiesto sobre lo que podia significar la deportividad de nueva era cuando se eliminan varias concesiones al uso diario.
Como concept car, su importancia no reside en la viabilidad de mantenimiento, sino en su capacidad para mostrar una direccion tecnica y estetica. El PB18 sigue siendo uno de los ejercicios mas claros de como Audi imagino una futura supercar electrica sin compromisos.