Presentada en `2002`, la A8 D3 (`Tipo 4E`) retoma la idea del aluminio `ASF`, pero lleva mucho más lejos la dimensión tecnológica con `MMI`, suspensión neumática adaptativa, freno de estacionamiento eléctrico y una electrónica de a bordo omnipresente. Frente a un BMW Serie 7, juega menos la ruptura estética que la demostración técnica. En ocasión puede seguir pareciendo muy moderna, pero precisamente eso la vuelve peligrosa de comprar sin expediente sólido.
El corazón de gama gira primero alrededor de los `3.7 V8`, `4.2 V8 335` y después del `3.0 TDI V6 233`, que se convierte en la verdadera versión de grandes recorridos. Todas obligan a mirar la `ZF de 6 marchas`, la suspensión neumática y el estado de la electrónica antes incluso de hablar de acabado o tapicería. La D3 puede ser una gran rutera excelente, pero no tolera mantenimientos aplazados, baterías débiles crónicas ni diagnósticos a medias sobre sistemas ya complejos para su época.